Directo a tu correo, todos los miércoles.

    Blancalaura Canales Blancalaura Canales

    04 Locus de control interno

    ¿Cuántas veces se te ha arruinado el día porque alguien te hizo enojar?

    ¿Te acuerdas de lo que platicamos hace 2 semanas? Spoiler alert: Esa otra persona no te pudo haber hecho sentir de ninguna manera; tú estás en control de tus sentimientos.

    01 Para empezar

    ¿Cuántas veces se te ha arruinado el día porque alguien te hizo enojar?

    ¿Te acuerdas de lo que platicamos hace 2 semanas? Spoiler alert: Esa otra persona no te pudo haber hecho sentir de ninguna manera; tú estás en control de tus sentimientos.

    Crecimos con esa narrativa porque es la escapada fácil: “Es que él me pegó, entonces me enojé”, como si uno fuera consecuencia directa del otro. Esto nos quita el camino complicado de decir alguien más puede pegarme y no tengo que enojarme. ¿Por qué me enojé realmente? 

    02 Para pensar

    Probablemente, te enojaste porque, más allá del golpe físico, claramente te hirió sentimentalmente que tu amigo te pegara y eso es lo que causa el enojo. Aquí se me ocurren 2 opciones pero estoy segura que hay muchas:

    • Puedes escoger tratar de entender qué hay detrás del golpe. ¿Qué estará sintiendo tu amigo para que decidiera pegarte? Posiblemente dolor o coraje. Esto te puede llevar a sentir curiosidad por lo que está sufriendo tu amigo, dejando atrás el enojó y empezando una conversación. 

    • O puedes enojarte porque te dolió que te pegara, pero decides no ponerle tanta atención. Lo más probable es que no sea personal, y volteas con otro amigo que no te pegó y vuelves a contentarte. No tienes que pasar todo el día molesto por algo que alguien más te hizo tal cosa. 

    Pensando en esta idea, reflexioné que sería como ceder el control remoto a las demás personas de tus emociones. ¿Con cuáles emociones cedemos más? En principio, si cedes el control remoto te salvas de lidiar con todo este tema de inteligencia emocional, pero ¿qué consecuencias tiene?

    03 Para hacer

    Si lo llevamos a un tema positivo, por ejemplo, “la paz” famosa que todo mundo buscamos desenfrenadamente: si tu paz no depende de ti, es difícil confiar en ti mismo y fácil victimizarse, porque entonces tu paz es de todos menos tuya. Viéndolo así, la cosa cambia un poco ¿no? Te dan ganas de tener el control remoto otra vez. El típico ejemplo: “mi novia me hizo sentir tal”, cuando en verdad ese sentimiento está en tu control; tú permitiste sentirte así. No depende ni de tu novia, ni de tu mamá, ni de tu amigo.

    Muchas veces se nos hace fácil atribuirnos las emociones positivas y fácil atribuirle a alguien más las negativas. Si estoy feliz, es por que yo lo decidí, pero si me enojó, es por qué mi papá me regañó. Queremos el escape fácil: apuntar el dedo, echar la culpa. Pero, ¿qué si ese enojo está en tus manos y no tienes que pasar todo el día enojado? Si nos lo atribuimos, lo podríamos gestionarlo tan fácil como con las emociones positivas, o por lo menos cuestionarnos si nos queremos quedar con esa emoción o no. Esto se llama tener un locus de control interno.

    04 Para continuar

    “The only way out is through” - Lori Gottlieb

    “It’s impossible to get to know people deeply and not come to like them” - Lori Gottlieb

    Leer más
    Blancalaura Canales Blancalaura Canales

    03 No existen las emociones negativas

    Últimamente, con mis pacientes, he estado escuchando cada vez más sobre el enojo. Reflexioné que, al sentir una emoción “negativa” hacia alguna situación, casi siempre elegimos el enojo porque es la que más relacionamos con el poder.

    01 Para empezar

    El otro día platicamos sobre cuando se nos desbordan las emociones y dejamos el tema de emociones negativas pendiente. Somos más conscientes de estos desbordes de emociones, cuando están relacionadas a emociones a las que conocemos como “negativas”. Normalmente tenemos más prisa para solucionar este desborde, nos sentimos “raros” o buscamos ayuda con tantita más urgencia, haciéndonos preguntas como ¿Por qué me enojé de esa manera si no era para tanto? 

    Obviamente un desborde de alegría no nos causa tanto conflicto. ¿Por qué?

    02 Para pensar

    Últimamente con mis pacientes he estado escuchando cada vez más sobre el enojo. Reflexioné que al sentir una emoción “negativa” hacia alguna situación, casi siempre elegimos el enojo por qué es la que más relacionamos con el poder. Decir que te sientes triste, traicionado o decepcionado viene de un lugar vulnerable, te sientes chiquito, te hace sentir expuesto. La tristeza no nos gusta; la escondemos, tratamos de no sentirla, la categorizamos como negativa. En vez de decir “esto me puso muy triste,” decimos, “esto me hizo enojar”. Estas palabras te agrandan, te hacen sacar el pecho y te permiten lidiar con lo que te causó esta emoción

    Lo mismo pasa con el coraje: no te sale algo y te da coraje, en vez de pensar en la decepción que te hizo sentir el que no te saliera por qué le echaste todas las ganas y aún así no llegaste a la meta que tenías pensada. Pero ¿de qué te sirve este poder que te da el coraje o el enojo? ¿Para quitarte la culpa a ti mismo de que hasta cierto punto pudiste haber fracasado? ¿O para echarle la culpa al que supuestamente te hizo enojar? 

    Y ahí te va el por qué de “emociones negativas” entre comillas. Una de las frases que creo que les he repetido a todos mis pacientes en algún punto es que no existen las emociones negativas o positivas. Al contrario de lo que muchos crecimos creyendo, el enojo no es malo y la felicidad no es buena. Lo que categoriza las emociones como tal son las acciones que tomamos al sentirlas.

    03 Para hacer

    Por ejemplo, el enojo no es malo, pero si estás tan enojado que le pegas a alguien, el acto de pegar es lo que es malo, no la emoción detrás. Si tú estuvieras cómodo con tu enojo, sabrías cómo se siente y cómo expresarlo. Probablemente no actuarías de esa manera, quitándole esta connotación negativa. De la misma manera con las “emociones positivas”, el abrazar a alguien por qué estás feliz, es lo positivo de la felicidad.    


    ¿Cómo estar más cómodo con lo que siento? La siguiente vez que sientas una emoción “negativa”, trata de entender qué hay detrás de ese enojo o coraje, qué hay detrás de querer tener el poder. ¿Qué pasaría si fuéramos un poco vulnerables y comunicaríamos que alguien nos decepcionó? A lo mejor descubrimos que el aceptar nuestra tristeza, esta no se siente tan mal. Fíjate cómo solo sentimos culpa con emociones “negativas” pero ¿qué pasaría si solo dejarías el enojo ser, cómo dejas ser la felicidad?

    04 Para continuar

    “Whenever you feel afraid, just remember. Courage is the root of change – and change is what we're chemically designed to do.”

    Leer más
    Blancalaura Canales Blancalaura Canales

    02 Todo cabe

    El otro día platicando con un paciente me decía que ya quería perdonar a alguien cercano que lo hirió. Ya se había cansado de cargar con este tema no resuelto. Me platicó que sentía un peso muy grande en sus hombros. Para darles un poco de contexto, este paciente llegó cayendo en una depresión exógena, no entendiendo qué lo hacía sentirse ahogado.

    01 Para empezar

    El otro día platicando con un paciente me decía que ya quería perdonar a alguien cercano que lo hirió. Ya se había cansado de cargar con este tema no resuelto. Me platicó que sentía un peso muy grande en sus hombros. Para darte un poco de contexto, este paciente llegó cayendo en una depresión exógena, no entendiendo que lo hacía sentirse ahogado.

    Nos dimos cuenta que no solo estaba cargando esta falta de perdón. Se había cansado de cargar muchas “piedritas”, como el no haber perdonado, una ruptura amorosa, los comentarios hirientes de su mamá, el estar siendo excluido de sus grupos sociales. Todas estas piedritas las echaba a su “mochila emocional.”

    02 Para pensar

    Este paciente a lo mejor llevaba años así, callando las cosas, pensando que no eran tan importantes. Al principio esta mochila no le causaba tanta incomodidad, pues no llevaba tanto tiempo caminando con ella, pero después de muchos kms el peso extra ya estaba cobrando factura. Nos dimos la tarea de tomar una pausa en el camino, abrir la mochila y explorar qué cargaba y, más importante, ¿por qué?

    Todos tenemos una mochila emocional y escogemos qué tanto la llenamos y de qué.

    ¿Pero ahora qué hacemos con estás piedritas? Hablar con alguien es sostener la piedrita juntos. Este paciente llegó agotado porque llevaba 10 o 20 años acumulando piedritas, pero al sostenerlas con alguien más no pesan de la misma manera. Para esto está la terapia, es un espacio dónde a mí me gusta decir que todo cabe, todos los sentimientos, miedos, enojos, alegrías. Es un lugar para llegar a vaciar tu mochila y explorar el contenido.

    03 Para hacer

    Pero no solo en terapia hay espacio para esto que estamos cargando, todo depende de la manera en la que comunicamos este peso. Si decimos algo sin pensar por que ya no podemos del enojo es como aventar la piedrita, no importando a quién le pegue. O podemos reflexionar por qué la estamos cargando, darnos cuenta que no nos sirve y simplemente colocarla de regreso en el piso, pensar en que ya no nos pertenece.

    Este paciente tenía miedo de platicar sobre este tema con sus familiares/amigos por miedo de pasarles ese peso o esa preocupación. Pero piensa en cómo te sientes cuando compartes algo que te preocupa con alguien que te quiere. Más ligero, se te quita un peso de encima.

    ¿Y en una situación al revés? ¿Cuando alguien que quieres te platica algo que le preocupa? La escuchas, quieres ayudar, le das un consejo, a lo mejor alguna solución. Pero aún ayudando, no te adueñas tu de la piedrita ya que no es tuya para cargar; este es problema de alguien más.

    Nadie te puede hacer sentir de ninguna manera, sólo tú estás en control de tus sentimientos. O siguiendo con la metáfora, nadie puede poner piedritas en tu mochila. Pero bueno esto ya será otro tema para la siguiente semana.

    04 Para continuar

    “Las redes son buenas en muchos aspectos pero cuidado, porque de forma implícita siempre te comparas, aunque tú no lo quieras y la comparación está siempre envuelta en la tristeza. Entonces hay épocas que hay que desconectar de redes un poquito y simplemente conectar con tu propia vida, ver que tu vida tiene un propósito, hacer las cosas lo mejor posible, porque de la otra manera, si no, sufres.”

    - Marian Rojas Estapé

    Leer más
    Blancalaura Canales Blancalaura Canales

    01 Para sanar hay que sentir

    No es lo mismo ir a un psicólogo cognitivo conductual, que ir con un coach, qué ir con una psicoterapeuta. Así como hay diferentes tipos de doctores para los achaques físicos, hay diferentes tipos de ayuda para la salud mental.

    01 Para empezar

    No es lo mismo ir a un psicólogo cognitivo conductual, que ir con un coach, qué ir con una psicoterapeuta. Así como hay diferentes tipos de doctores para los achaques físicos, hay diferentes tipos de ayuda para la salud mental.

    ¿Por qué está de moda la terapia cognitivo conductual?

    ¿Llegamos hoy con un problema al consultorio y normalmente qué buscamos? Una solución y la mayoría de las veces que sea lo más rápido posible. ¿Qué puedo hacer hoy para dejar de sentir esto? Lamentablemente, o no.. Para sanar hay que sentir, de nada sirve ponerle una curita a un brazo roto.

    02 Para pensar

    A los 7 años en el colegio, me acuerdo de ir a visitar a Chole, la enfermera en ese entonces, porque me dolía la panza. Siempre me preguntaba qué tanto del 1 al 10, si era abajo de 8, me ponía una curita en la panza y yo regresaba a mi salón de clases feliz por qué “ya me había curado”. Si mi dolor no era tan fuerte y la incomodidad no era tanta, me distraía. Con esa pastilla era suficiente hasta la siguiente semana o mes que me doliera algo más. Pero si ese dolor de panza era más como una intoxicación, para la siguiente clase me regresaba el dolor y tenía que regresar a pedir otra solución.

    Ojo, todas las terapias tienen lo suyo. Actualmente estoy trabajando con con un psiquiatra en Madrid, que utiliza la terapia cognitivo conductual aparte del medicamento para ayudar a los pacientes a tener control sobre sus pensamientos. Al entender que el que gobierna su mente tiene la mayor libertad, estás pautas de conducta tienen mucho valor.

    Conectándolo al tema psicológico, ¿Qué pasa cuando ese “dolor de panza” es un poco más fuerte de lo que te das cuenta? Aquí es dónde hay que tratar el problema de raíz. Hay que reconocer la herida antes de sanarla. ¿Cuándo fue la primera vez que recuerdas haberte sentido así? ¿Qué lo pudo haber causado? Muchas veces nuestro vaso ya esta lleno y nos entercamos en si sólo pudiéramos solucionar ese último chorro que lo llenó. Lo que sentimos es el desborde de emociones acumuladas y no sólo esta situación que te hizo explotar, ya sea de enojo, coraje o resentimiento.

    03 Para hacer

    Esto de las emociones negativas, es un tema para la siguiente semana. Pero lo que te quiero decir es ¿te has cachado con la sensación de que estás exagerando? A lo mejor te sientes más triste de lo que te “deberías” de sentir, por este último “chorro” que llenó tu vaso. Aquí es cuando a lo mejor hay una herida relacionada detrás de esta cierta emoción en tu pasado que hay que reparar para tener control sobre tu emoción de hoy.

    “Pero a mi no me pasó nada traumático.” No todos tenemos traumas, pero si todos tenemos heridas, algunas más chicas o grandes que otras pero esto no te hace una persona rara o defectuosa, al revés te hace humana. Con esta idea de que todos tenemos algo que trabajar, en terapia me gusta mucho mencionar que hay que sanar para no herir más adelante.

    Healed people heal people.

    ¿Qué estás haciendo tú para sanar?

    04 Para continuar

    “I would like to beg you dear Sir, as well as I can, to have patience with everything unresolved in your heart and try to love the questions themselves as if they were locked rooms or books written in a very foreign language. Don’t search for the answers, which could not be given to you now, because you would not be able to live them. And the point is to live everything. Live the questions now. Perhaps then, someday far in the future, you will gradually, without even noticing it, live the way into the answer.” - Rainer Maria Rilke

    Leer más