62 Cerrar ciclos

Para empezar

“Yo sigo enojada.” Eso me dijo Emilia en nuestra novena sesión. Llevábamos varias semanas trabajando distintas herramientas y este mes la idea era empezar a aplicarlas. Pero había algo que seguía apareciendo: el enojo.

No era difícil entender de dónde venía. Había habido roces en su familia durante mucho tiempo y, poco a poco, la comunicación se había vuelto más tensa. Cosas que antes eran pequeñas diferencias de personalidad habían ido acumulándose hasta que, en algún momento, explotaron.

Pero ahora había una pregunta diferente. No tanto ¿por qué estoy enojada?, sino ¿qué hago con esto?

Para pensar

Hace poco leí una explicación sobre los ciclos emocionales: la idea es que nuestro cuerpo está diseñado para completar los ciclos de estrés, enojo, tristeza, traición. 

Ya hemos platicado de la teoría de lucha o huida. Imagínate que hace miles de años aparecía un león frente a ti. Primera opción: tu cuerpo se activaba, corazón acelerado, músculos tensos, atención completamente enfocada en sobrevivir. Corrías, escapabas y, una vez que el peligro terminaba, volvías con tu tribu. Comías, descansabas, hablabas de lo que había pasado y todos celebrabas que estabas vivo. O la segunda opción: veías que el león no era tan grande, tus compañeros de cacería y tu decidían luchar, lo mataban y aún mayor la celebración cuando llegaban con la cena. El cuerpo entendía: ya pasó.

El problema es que hoy no solemos tener ese momento de cierre. Te estresas con tu jefe a las 10 de la mañana y, en lugar de correr de un león, cierras la computadora y te metes a una junta. Después sales de trabajar y te vas al tráfico. Llegas a casa y todavía tienes que resolver pendientes, contestar mensajes, hacer cena, hablar con tu pareja. El cuerpo recibió la señal de peligro, pero nunca recibió una señal clara de que el peligro terminó. 

Y creo que algo parecido nos pasa con otras emociones. Nos enojamos y seguimos con nuestro día como si nada. Nos sentimos tristes y nos distraemos para no pensar en eso. Tenemos una conversación que nos dolió y nunca decimos lo que realmente necesitábamos decir. La emoción pasa, pero el ciclo no necesariamente se cierra.

Para hacer

Volviendo a Emilia, parte de nuestro trabajo fue entender que el conflicto no solo había ocurrido porque los demás habían hecho algo que le molestaba. También había algo que ella necesitaba hacer diferente.  La autora, Emily Nagoski habla de la etapa: “rest and digest”. Esta viene después de la etapa de estrés, y para activarla puedes: ir a correr, caminar, hacer un ejercicio de respiración, ponerte de pie y sacudir tus brazos y piernas para liberar la tensión, meterte a bañar, pedir un abrazo, ver algo que te haga reír, llorar, escribir. Lo que a ti te sirva. 

Pienso que cerrar un ciclo no siempre significa resolverlo todo. A veces significa hacer algo diferente después de haber entendido lo que pasó. También significa revisar qué tanto nos sigue pesando.

Porque no todo necesita nuestra misma cantidad de energía. A veces cerrar un ciclo no significa que algo deje de importarnos, sino encontrar la manera de que deje de ocupar más espacio del que queremos darle.

Al final, significa hacer algo con lo que sientes para que la emoción no tenga que seguir pidiendo tu atención de la misma manera.

Para continuar

Si sientes que el tema de estrés es trending topic en tu vida te recomiendo el libro completo - Burnout: the Secret to Unlocking the Stress Cycle.

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