61 Prioridades

Para empezar

Hoy toca un caso personal. En una sesión con mi psicóloga esta semana estaba platicando de algo bastante cotidiano: quiero hacer planes con mis amigas, hacer ejercicio, descansar, trabajar… pero también quiero estar disponible para mi familia.

Platicando del tema con mi esposo, me dijo que, como ya tengo todo planeado, no me doy espacio para que aparezcan planes espontáneos con nuestra familia. Y aunque una parte de mí quería defender mi agenda, también pensé: tiene razón.

Para pensar

Como ya saben que me encantan las listas y mi psicóloga me conoce muy bien, me dijo que hiciera una lista de mis prioridades cada semana y que, basada en esa lista, acomodara mis planes. Y lo simplifiqué un poquito: en vez de prioridades semanales, prioridades punto.

Porque pensé que, si tengo muy claro qué es importante para mí, quizá muchas decisiones se vuelven más fáciles.

Les comparto mi lista:  

  1. Fe

  2. Familia nuclear 

  3. Yo: mente, ejercicio, descanso 

  4. Trabajo

  5. Amigas y familia extendida

No significa que mis amigas importen menos que mi trabajo, ni que el ejercicio sea menos importante que mi familia. Significa que, cuando dos cosas compiten por el mismo espacio, tengo una referencia para decidir.

Y creo que eso es lo que muchas veces nos falta. Queremos estar para todo y para todos, pero sin definir qué va primero. Entonces, cada decisión se convierte en una negociación interna: ¿voy? ¿me quedo? ¿trabajo? ¿descanso? ¿hago ejercicio? ¿veo a mis amigas?

Para hacer

Tener claras tus prioridades no significa vivir rígidamente de acuerdo con una lista. De hecho, creo que puede hacer exactamente lo contrario: te permite vivir más en el presente. Porque si sé qué es importante para mí, no tengo que cuestionar cada decisión. Y también puedo darme cuenta cuando me estoy yendo demasiado hacia un lado.

Por ejemplo, si llevo semanas poniendo todo mi tiempo en el trabajo, quizá necesito volver a centrarme. Si llevo semanas diciendo que sí a todos los planes y no he descansado, también. Las prioridades funcionan un poco como una brújula. No te dicen exactamente qué hacer en cada momento. Solo te ayudan a recordar hacia dónde quieres ir.

Creo que también es importante reconocer que hay etapas en la vida y las prioridades cambian. Entonces, ¿qué es lo más importante para ti en esta etapa de tu vida? Y luego, ¿tu agenda refleja realmente esas prioridades? Porque a veces no necesitamos aprender a administrar mejor nuestro tiempo. Necesitamos decidir mejor para qué queremos usarlo.

Y si estás en un momento en el que quieres ordenar tus prioridades, entender qué te está ocupando demasiado espacio o simplemente necesitas un lugar para pensar todo esto con alguien, quiero regalarles, por estar aquí y leerme, algunos espacios para una primera sesión sin costo.

Agenda aquí, feliz de que conozcas más sobre Para Pensar.

Para continuar

Furious - Una serie (muy gráfica), pero de las que no te dejan parar de pensar. Específicamente, sobre cómo nuestras decisiones cambian cuando estamos reaccionando a partir de lo que sentimos en el momento, en lugar de hacerlo desde lo que realmente queremos. Porque a veces el problema no es que no sepamos qué queremos. Es que, cuando llega el momento de elegir, otras cosas —el miedo, la culpa, las expectativas o la necesidad de quedar bien— terminan decidiendo por nosotros.

Y quizá tener claras nuestras prioridades también sirve para eso: para que, cuando llegue el momento de elegir, no tengamos que empezar de cero.

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