47 Logros = valor
01 Para empezar
Mariana* llegó a la sesión de ayer agotada: mucho trabajo, dos posibles lesiones y no ha podido correr.
Me platicaba que cuando dejó de correr, algo cambió: empezó a detectar más errores, se volvió más rígida, más exigente. Y entonces apareció la pregunta incómoda: ¿es exigencia… o es algo más?
En la sesión empezamos a conectar puntos. De chiquita, Mariana era de dieces. Hasta cuarto de primaria. Un día no le dieron una mención por conducta y algo se rompió. Desde entonces: mínimo indispensable… excepto en lo que representaba un reto. Si algo era difícil, se obsesionaba. Si algo parecía imposible, lo quería más. Con las relaciones pasaba lo mismo. Si era complicado, se involucraba. Si era fácil… perdía interés.
¿Qué tanto esta obsesión está conectada con el valor propio? Su respuesta: “Si no termino algo, es como si me quitaran un pedazo”.
02 Para pensar
Correr un medio maratón lesionada, después de que su fisioterapeuta le dijo que lo reprogramara, fue el ejemplo perfecto. Se trataba de demostrar que sí puede cuando alguien duda. Ya no era solo ambición, es identidad.
En su casa hubo exigencia, admiración por el esfuerzo, la idea de que lo que tienes lo construyes; nada es regalado. Nada de eso es malo. Yo siempre digo que estoy segura de que el 98% de los papás no quieren hacerles daño a sus hijos: mandan la mejor jugada que pueden, pero cada hijo la recibe diferente. El problema es cuando el mensaje se convierte en: “Valgo cuando logro”.
Entonces descansar se vuelve peligroso y soltar se vuelve una amenaza. Y si Mariana valiera solo por existir, sin demostrar nada… ¿qué pasaría con toda esa estructura?
03 Para hacer
No se trata de dejar de ser ambiciosa ni de querer que no te vaya bien. Pero vale la pena preguntarte: ¿estoy persiguiendo esto porque lo deseo… o porque lo necesito para sentir que valgo?
Hay una diferencia enorme entre compromiso y obsesión: el compromiso nace del deseo; la obsesión nace del miedo.
Tal vez el verdadero reto no es correr lesionada para demostrar que sí puedes. Tal vez el reto más difícil es intentar algo… y no necesitar que el resultado confirme quién eres. Porque cuando tu valor no depende del marcador, puedes jugar sin miedo. Y cuando no juegas con miedo, te permites disfrutar y, curiosamente, juegas mejor.
*Cambio de nombre por confidencialidad.
04 Para continuar
Open - Autobiografía que toca el mismo tema de hoy. Aunque por fuera se vea una vida llena de logros, creo que es importante cuidar la narrativa que nos contamos sobre nosotros mismos.