31 Ozempic
01 Para empezar
Ahorita que la salud es trending topic, el tema de Ozempic ha salido en varias de mis conversaciones últimamente: que si es bueno o no, los riesgos, en qué casos se “justifica” usarlo. Más allá de encontrar una respuesta correcta, me interesó lo psicológico detrás de esta nueva medicina.
Leí una entrevista que hablaba del uso de los GLP-1s para tratar trastornos alimenticios. Gran parte de la bulimia y el trastorno por atracón proviene del ruido que genera la comida en nuestros pensamientos, narrativas y conversaciones: el no poder dejar de pensar en la comida. Es como una adicción, pero más difícil de tratar, porque no es un vicio que te puedes quitar, todos tenemos que comer.
“GLP-1s are showing real promise for binge eating disorder and bulimia nervosa precisely because they modulate the dopaminergic reward pathways in the brain—the same circuits involved in substance use disorders. They quiet the disruptive thoughts about eating, the constant mental negotiations… what we're seeing in early studies is that these medications create more space between impulse and action.”
02 Para pensar
“But eating disorders are never just about food. There might be trauma or other psychological drivers underneath. GLP-1s can quiet the neurochemical chaos enough to make dialectical behavior therapy and other evidence-based recovery work actually possible—but they're addressing symptoms, not the root causes.”
Me hizo pensar en cómo, a veces, el alivio que trae una herramienta médica puede convertirse en una puerta de entrada, pero no en la solución final. Silenciar el ruido no es lo mismo que sanar la herida. Y tal vez ahí está el reto: no confundir la calma momentánea con el trabajo profundo que requiere enfrentar lo que hay debajo.
Tengo un paciente que dudaba si empezar tratamiento psiquiátrico para calmar su ansiedad. Tenía miedo de que los ansiolíticos sean un parche que luego no pudiera dejar. Le expliqué que son vías paralelas, en mi opinión la psiquiatría no reemplaza a la psicología. Cuando hay momentos de crisis, ya sea ansiedad o bulimia o cualquier otro trastorno, hay que tomar acción para disminuir el ruido en la cabeza (con Ozempic o tratamiento psiquiátrico) para poder concentrarse mejor en el trabajo psicológico. A veces, avanzar sin ese “parche” resulta ineficiente por qué estás viviendo en modo supervivencia, solucionando una crisis y entrando a otra. Al ir avanzando y sintiéndote mejor, existe la opción de dejar el medicamento.
03 Para hacer
Quizá la pregunta no es si usar o no un medicamento, sino cómo lo usamos (similar a las “to do lists” de la semana pasada). Entenderlo como una herramienta y no como la solución total. Aprovechar los momentos en que el ruido se calma para mirar hacia dentro, hacer el trabajo emocional y de disciplina y aprender estrategias que nos sostengan cuando ese ruido regrese. Creo que la acción más valiosa es permitirte recibir ayuda para no vivir en modo supervivencia, y así poder construir desde un lugar más estable.
*Ojo todo esto desde un punto psicológico, es importante hacer mancuerna con un nutriólogo o psiquiatra.