58 ¿Y luego?

Para empezar

Hace unos días, en mi supervisión de casos (básicamente una sesión donde otro psicólogo me ayuda a pensar los casos desde otro ángulo), mi supervisor me hizo una pregunta que terminó siendo mucho más para mí que para el paciente. Platicabamos de un paciente que, desde fuera, parecía tener todo muy claro: trabajaba muchísimo, quería ganar más dinero, crecer más, lograr más.

Era muy disciplinado. De esos pacientes que cumplen con todo. Los famosos "anillos” del Apple Watch completos todos los días: diez mil pasos, dos litros de agua, ocho horas de sueño. Todo estaba en orden. Entonces mi supervisor me hizo una pregunta muy sencilla: "¿Y luego?". Me encantó. Porque no era una pregunta para quitarle mérito a todo lo que había logrado. Era una invitación a ir un nivel más abajo.

Para pensar

Hay personas que pasan años perfeccionando la vida que construyeron, pero nunca se detienen a preguntarse si realmente la eligieron. Lo que mencioné arriba: trabajan muchísimo, viajan, cumplen con invitaciones sociales, hacen ejercicio, cumplen metas. 

Y cada vez que alcanzan una, inmediatamente aparece la siguiente. No porque sean ambiciosos —eso no tiene nada de malo— sino porque nunca aprendieron a detenerse. Porque el movimiento constante evita una pregunta mucho más incómoda: ¿Qué quiero yo cuando dejo de cumplir expectativas? 

Porque hay personas que pasan años perfeccionando una vida que jamás se preguntaron si realmente querían. En la supervisión también nos preguntamos otra cosa: ¿Cuáles eran los principios de este paciente... y quién los puso ahí? Porque muchas veces vivimos siguiendo reglas que nunca elegimos. "Ganar dinero es éxito." "No desperdicies el tiempo." "Hay que ser productivos." "Del promedio para arriba." Hacemos todo y llega un punto en el que ya ni sabemos cuáles son nuestras ideas y cuáles heredamos.

Para hacer

Este paciente, como muchos de nosotros, no necesita una meta más. Porque puedes optimizar una vida que nunca elegiste.

¿Qué cosas hago porque de verdad me gustan... y cuáles hago porque siempre pensé que así debía ser?  ¿Qué parte de tu rutina existe porque te hace bien... y cuál solo alimenta una versión de ti que aprendió que siempre tenía que demostrar algo? 

A veces crecer no consiste en agregar más. Consiste en hacer una pausa lo suficientemente larga para descubrir qué parte de tu vida realmente elegiste tú.

Para continuar

The House of Special Purpose - Una novela histórica que nos recuerda que no es suficiente con seguir avanzando. A veces hay que entender de dónde vienes para descubrir quién quieres ser después. Lo leí hace muchos años y sigue siendo de los primeros libros que recomiendo.

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