19 Apego
01 Para empezar
Les debía el tema del apego de la newsletter pasada. Lo que me encanta de este concepto es que, aunque suena muy técnico, cuando lo entiendes bien es algo básico y puede darnos mucho insight sobre nuestras relaciones.
Pero, ¿para qué sirve interesarse por el apego si es algo que ya pasó, sobre lo que no tuvimos opción y que no podemos cambiar?
Seguramente has escuchado frases como: “tu crianza determina tu personalidad”, lo cual casi genera una sensación de desesperanza, ¿no? Como si estuviéramos condenados a repetir patrones que, de por sí, nos causan conflicto. Pero esa idea es falsa: lo que realmente importa no es tanto lo que pasó, sino cómo le damos sentido a esas experiencias.
Te explico: al contrario de lo que muchos piensan, varios estudios han demostrado que la clave para determinar cómo criaremos y qué tipo de relación tendremos con nuestros hijos no es solo lo que nos sucedió en el pasado, sino la manera en que le damos sentidos a esas experiencias tempranas. Y uso el ejemplo de los hijos porque creo que es una de las relaciones más puras, donde hay poco espacio para esconder o pretender. Pero si esto aplica con ellos, imaginate lo que significa en tu relación de pareja, amigos, etc. Por eso creo que nos lo debemos a nosotros mismos: ir a terapia o, al menos, hablar del tema.
02 Para pensar
El apego, llevado a lo más básico, es nuestra necesidad fundamental de conectar con otros para sobrevivir. Es ese lazo afectivo que creamos de bebés con quien nos cuidaba. Pero lo interesante es que este vínculo no solo define cómo nos relacionamos de niños; también impacta cómo enfrentamos la vida adulta, afectando cómo regulamos nuestras emociones, nuestra autoimagen y, por ende, nuestra autoestima.
“El apego es, así mismo, necesario para la regulación de los afectos y para la construcción de una idea de uno mismo y del mundo circundante.” - Daniel Siegel
Existen diferentes tipos de apegos, dependiendo del tipo de crianza que tuviste, y hasta ahí llegaba mi conocimiento incluso después de mi maestría. Daniel Siegel, un psicólogo conocido por estudiar la neurobiología interpersonal nos explica el "apego seguro ganado," que en lo personal se ha convertido en mi tipo de apego favorito. Describe a las personas que, sin importar lo que vivieron de niños, lograron darle sentido a sus experiencias difíciles y se han liberado de lo que, de otra forma, podría haber sido una infancia no óptima. Lo más impactante es que, independientemente de su pasado, estos adultos pueden construir relaciones de apego seguro con los demás.
Básicamente, nos dice que no todo está escrito en piedra y siempre hay espacio para cambiar y mejorar.
03 Para hacer
La flexibilidad es una de las características principales del apego seguro. ¿Qué significa esto? Que puedes adaptarte a los cambios, tienes herramientas emocionales, capacidad de introspección y, lo más importante, puedes pensar con claridad incluso bajo presión. Independientemente de lo que vivimos de niños, alcanzar esa flexibilidad requiere cuestionarnos patrones y trabajar mucho en nosotros mismos.
Daniel Siegel, dice algo que me encanta: nuestra historia no nos define, pero la manera en que la contamos sí. Esto significa que la forma en la que explicamos lo que vivimos influye en cómo lo procesamos y, más importantemente, en que hacemos con ello.