21 Constantemente “ocupados”

01 Para empezar

Siendo honesta, ya llevo rato teniendo este tema en la mente, pero no sabía cómo “concluirlo”. Al final, me rendí y decidí escribirlo así, sin una respuesta definitiva, más bien como una reflexión abierta. Creo que, como les digo en sesión, "pensándolo juntos", cada quien puede sacarle lo suyo.

Últimamente he notado que muchos de mis pacientes, y me incluyo, parecen estar en un estado constante de distracción. Siempre hay algo que hacer, algo que ver, algo que escuchar. Cero espacio para la pausa, para el silencio, para estar realmente presentes en lo que estamos haciendo o, simplemente, pensando.

02 Para pensar

Paciente 1: Uno de mis pacientes lleva años quedándose dormido con la tele prendida. A él se le hacía lo más normal, a mí lo más raro. Le pregunté: ¿Por qué crees que no puedes dormir en silencio? Pensándolo juntos, llegamos a la conclusión de que le da miedo lo que pueda pensar si no hay ruido de fondo.

Paciente 2: Durante el día, en su home office, siempre trabaja con algo de comedia de fondo. Me explicó que es un punto medio perfecto: la distrae lo suficiente para no pensar en sus pensamientos, pero no tanto como para no poner atención a su trabajo. Acabando su día, a veces pone un episodio más durante o después de la cena, pero no la ve realmente, porque siempre está viendo algo más en el celular.

Paciente 3: Otro paciente me habló de su relación con su laptop. No me pregunten cómo llegamos a este tema, pero más que una herramienta de trabajo, se ha convertido en una extensión de su día, de su mente. Me decía que siente que si cierra su laptop o la deja en su casa y deja de "producir", siente que está desperdiciando el tiempo. Si no está ocupada, siente que se queda atrás. La productividad cómo refugio.

03 Para hacer

¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo sin ninguna distracción de fondo? Aquí es donde entra lo interesante. Contrario a lo que el mundo de hoy nos vende, estar ocupado todo el tiempo no significa estar presente. Como dice Marian Rojas, “Estar en lo que estoy, sin una mente dispersa”, se ha vuelto un reto enorme.

No tener momentos de pausa nos hace estar desconectados de nosotros mismos. Y cuando no nos damos el espacio para entendernos, terminamos proyectando en otros nuestras heridas sin resolver. Como dice una frase que leí el otro día: "If you don’t heal what hurt you, you’ll bleed on people who didn’t cut you."

Pero ¿a qué hora queremos sanar, si ni siquiera nos damos el tiempo de sentir? La mayoría de las veces, esa incomodidad de estar en silencio o de estar “haciendo nada” nos quiere decir algo. Observa qué pasa. ¿Qué pensamientos aparecen? Tal vez es momento de escucharlos en lugar de apagarlos con ruido de fondo.

Les dejo una de mis frases favoritas desde siempre:

"Almost everything will work again if you unplug it for a few minutes, including you." 

Y el otro día me tope con la segunda parte que está todavía mejor: 

“Stop. Rest. Breath. Start again. Each day is a reset, a clean slate, and a chance to meet yourself exactly where you are. You don’t need to fix everything today. Some things will untangle themselves when you stop pulling so hard.” – Anne Lamott

04 Para continuar

Go follow:

Skin By Cam

Esta cuenta de skincare holístico, tiene muy buenos tips enfocados en regresarnos a la raíz.

Anterior
Anterior

22 ¿Qué tanto te conoces?

Siguiente
Siguiente

20 Conversaciones difíciles