16 El poder del diagnóstico

01 Para empezar

Creo que más de la mitad de mis pacientes, la primera vez que vienen, me listan sus diagnósticos dados anteriormente por sus psicólogos o psiquiatras pasados. En ningún caso me ha pasado que me lo digan de buena gana, con una sonrisa o incluso compartiendo un sentimiento de alivio, “fiuf, tengo esto”. Si te soy honesta, todo lo contrario.

Esto me llevó a pensar: ¿qué tanto peso le damos a nuestros diagnósticos?

Nota: Voy a hablar desde mi experiencia en la psicología porque otra cosa son los diagnósticos médicos (aunque creo que en situaciones se pueden compartir sentimientos similares). 

Hay una línea muy fina entre el “insight” que trae el por fin entender qué te pasa y el peso de que te suelten una de esas palabras grandes, como “paranoide”, para que se acabé la sesión y ahora sea tuya para cargar. Es cómo si te quedaras con la famosa “papa caliente” al final del juego. Y ahora, ¿qué hago con esto?

02 Para pensar

Aquí es donde entra la importancia del tacto. Si los diagnósticos sirven para entender y, por ende, aliviar tu situación actual, de nada sirve que te digan que tienes ansiedad si no te explican el porqué. O peor aún, si no te dicen que sigue después de saber que supuestamente tienes ansiedad. 

Sandra Buechler, una psicoterapeuta que ya he mencionado antes en una de estas newsletter, habla de que cada “diagnóstico” no es una etiqueta o categoría de la persona, sino un nombre para la manera de afrontar las dificultades de un ser humano. 

“Cada uno de nosotros tiene cierta facilidad para enfrentarse a la vida de forma paranoide, esquizoide, obsesiva, etc. Cada forma de afrontamiento tiene un lenguaje y patrones de conducta característicos. El funcionamiento esquizoide, por ejemplo, amortigua la emoción, se aleja de la conexión y utiliza con frecuencia imágenes como el estar separado de los otros, de observar la vida desde fuera y de sentirse alienado de los otros.”

En terapia es muy útil darse cuenta de esos patrones, reflexionar sobre ellos con el paciente y, al mismo tiempo, reconocerlos en uno mismo.

03 Para hacer

Así como tu psicóloga debe de tener el tacto para explicarte tu diagnóstico con profundidad, también creo que nosotros, como pacientes, tenemos la responsabilidad de preguntar y cuestionar hasta sentirnos satisfechos de que podemos lidiar con esta nueva información de nosotros mismos. Esto, obviamente, cuando es un diagnóstico bien hecho, y por eso es tan importante encontrar al psicólogo que sea adecuado para ti. 

Creo que el proceso de terapia, al revisar detalladamente quiénes somos, incluyendo partes de nosotros mismos con las que no nos hemos enfrentado anteriormente, genera muchas oportunidades para la ansiedad, pero también para la felicidad del autodescubrimiento al expandir lo que conocíamos de nosotros mismos. Es en esa expansión del conocimiento propio es donde se encuentra el verdadero poder del diagnóstico.

04 Para continuar

"How you present yourself on the outside reflects how you feel on the inside" - Beth Pearson

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