59 La silla del closet

Para empezar

Todos tenemos esa silla en el clóset. La que nunca fue diseñada para guardar ropa. Pero poco a poco le vas dejando un suéter, un pantalón, una bolsa, una chaqueta… Hasta que un día ya no ves la silla. Y cuando intentas sacar ese suéter que quedó hasta abajo, todo se cae.

Me acordé de esa silla porque creo que así funcionamos muchas veces con los problemas de los demás. A lo mejor no fue una decisión consciente. Simplemente un día empezaste cargando una cosa. Después otra. Después otra. Vas aceptando pequeñas responsabilidades, culpas y expectativas ajenas hasta que un día ya no sabes cuáles son realmente tuyas.

Para pensar

El problema no es que la silla esté llena. El problema es que dejó de cumplir su función por estar haciendo otra cosa. Creo que a veces pensamos que el trabajo interno consiste en aprender a cargar más. En volvernos más fuertes, más pacientes, más capaces de poder con todo. Pero quizá el verdadero trabajo sea hacer limpia de lo que nunca nos perteneció.

Como cuando finalmente se cae toda la ropa de la silla y dices: ya, hasta aquí. La vacías, la acomodas y, por fin, la silla vuelve a ser una silla. ¿Qué pasaría si empezáramos a devolver lo que no es nuestro? No con enojo. No con culpa. Que tu hermano también se haga cargo de ayudar en la casa. Que tu mamá resuelva algunas cosas sin ti. Que puedas acompañar a tu abuela cuando realmente te nazca, no porque sientas que, si no lo haces, estás fallando.

Hay una diferencia enorme entre ayudar desde el cariño y ayudar desde el miedo. Quienes estuvieron en el bootcamp seguramente recordarán que la autoexigencia muchas veces nos hace creer que nuestro valor está en todo lo que cargamos. Y poco a poco dejamos de ser una silla para convertirnos en un clóset desbordado.

Para hacer

Hay que dejarnos de poner en posiciones donde nos hacemos valer por lo que cargamos, en vez de por lo que somos. Una silla llena de ropa deja de ser una silla. Quizá nosotros también dejamos de ser quienes somos cuando pasamos demasiado tiempo cargando lo que nunca fue nuestro. Con el tiempo empezamos a creer que nuestro valor está en todo lo que somos capaces de cargar, cuando en realidad nunca debió depender de eso.

Y para cerrar creo que se conecta con otro tema que me encanta, por qué me cuesta: cuando dices sí a todo, inevitablemente le estás diciendo no a algo importante.

Para continuar

House of the Owl - Hablando de cargar… Este hombre parece que puede con todo por fuera pero por dentro, no sé si me gustaría ser él. Un poco compleja por el idioma pero creo que vale la pena. 

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58 ¿Y luego?