41  La olla de presión

01 Para empezar

Mis pacientes ya han de tener esta metáfora memorizada. Siempre digo que la mente de cada quien funciona como una olla de presión. Ahí metemos todo: la familia, los amigos, el trabajo, la pareja, las preocupaciones que no decimos, las conversaciones que evitamos, los temas que creemos “superados”. Todo.

Pero lo curioso es que no todo ocupa el espacio que creemos. A veces algo te importa mucho, pero como dices que “te da igual”, te convences de que no pesa. Y otras veces, cosas pequeñas —un comentario, una incomodidad, un sentimiento de deuda— ocupan más espacio del que te atreves a admitir.

Ignorar algo o dejarlo para pensar después no lo saca de la olla. Solo hace que no lo veas mientras sigue calentándose ahí adentro. Y cuando finalmente “explotas”, no es por lo último que pasó… es por todo lo que estaba acumulado antes. Ojo: normalmente pedimos ayuda cuando la tapa de esta olla ya salió volando, sin saber lo que hay dentro de ella.

02 Para pensar

Caso 1: La fiesta que costaba demasiado

Un paciente me contaba que hizo su fiesta en casa de un amigo “para pagarle”. Yo le pregunté si con sus otros amigos también tenía ese sentimiento de tenerles que pagar. Y él me explicaba que no, que era esa relación en específico, que sentía ese peso de deuda. Y ahí estaba: él no le debía nada a sus papás ni a su tío, pero con sus amigos sí sentía deuda. Condicionalidad = fragilidad. Esas relaciones donde todo parece costar, donde caminas con pinzitas, pensarías que ocupan el espacio de una relación normal… pero ocupan un lugar enorme en la olla de presión. No explotan por sí solas, pero llenan la olla.

Caso 2: “Me fui a descansar”, pero… 

Otro paciente me platicó que se había ido 5 días a casa de su novia a descansar y desconectarse. Pero mientras avanzaba la sesión, era evidente que había más: fricción, incomodidad, ruido emocional. ¿Descansar de qué? Normalmente la historia que le contamos a nuestra psicóloga es la misma historia que nos contamos a nosotros mismos. Cuando hay fricción que no nombras, la olla se sobrellena sin que te des cuenta… hasta que aparece la ansiedad.

Caso 3: Lo que ignoras también pesa

En la sesión de esta semana, otro paciente me preguntaba qué tenía de malo ignorar un tema incómodo. La respuesta me salió del alma: porque ignorarlo no lo saca de la olla. Aún peor: piensas que no ocupa espacio, pero sí. Según él, podía ignorar el tema de su familia, pero cuando pensábamos en esta olla de presión con espacio limitado, nos dimos cuenta de que claro que ocupaba más espacio del que él estaba considerando.

03 Para hacer

¿Y total qué hacemos? Yo, en lo personal, quiero empezar el año con la menor presión posible en mi mente. La presión baja cuando traes claridad. Y baja aún más cuando dejas de contarte historias que no son ciertas.

La olla no necesita que cambies toda tu vida. Solo necesita que dejes de meterle cosas sin darte cuenta… y que abras un poco de espacio para que el vapor salga.

La próxima vez que explotemos o sintamos ansiedad “sin razón”, creo que no hay que preguntarnos “¿qué pasó ahorita?”, sino: “¿Qué más hay en mi olla?”

04 Para continuar

Un libro un poco fuerte, pero el ejemplo perfecto de que hay mucho más detrás que no vemos.

Siguiente
Siguiente

40  Último momento Para Pensar