52 Todo para todos

01 Para empezar

Andrés* llegó a sesión con el cuerpo tratando de decir algo que él no había dicho: unas ronchas en la piel que Chatgpt le dijo que eran reacción de estrés, cansancio extremo, dos semanas sin dormir bien… y un ataque de ansiedad donde sentía que no podía respirar.

Cuando empezamos a desmenuzar qué estaba pasando, todo apuntaba a lo mismo: estaba haciendo demasiado. Trabajo, pendientes, estar para todos, resolver todo para todos, parecía que tenía tiempo para todos menos para él.

Pero eso ya lo sabíamos. El me decía que era como autosabotaje, pero yo creía que de algo le servía este comportamiento. La pregunta fue: ¿qué estás cubriendo al querer darle todo a todos?

02 Para pensar

Poco a poco apareció algo más claro: Andrés necesitaba sentirse necesario.

En el trabajo, haciendo de todo.
En su relación pasada, sintiéndose indispensable.
En Instagram, subiendo la historia dónde sabía que alguien iba a reaccionar. 

Y eso puede confundir mucho, porque “dar todo” se ve bien desde afuera. Pero no siempre viene desde un lugar genuino. A veces viene desde el vacío. Andrés decía que extrañaba a su ex. Pero al profundizar, no era tanto a ella… era cómo ella lo hacía sentir. Esa sensación de ser visto, elegido, importante.

Y cuando eso no está, lo empezó a buscar en otros lugares. Trabajando de más. Dando de más. El problema es que nada de eso realmente llena. Porque no es lo mismo recibir atención… que sentirte valioso. Lo segundo lo podemos conseguir externamente pero sólo momentáneamente.

03 Para hacer

Cuando le pregunté a Andrés qué pasaba si hacía menos, me decía que no quería que dudarán de su capacidad. Y ahí es cuando pensamos en algo diferente: “Puedo, pero no quiero.”

Esto tiene mucho más poder que no poder decir que no. Porque no se trata de demostrar que puedes con todo. Se trata de empezar a elegir dónde sí quieres estar y dónde nada más no vale la pena.

Parte del desgaste de Andrés venía de no ponerse límites. De no decir “hasta aquí”. De no darse permiso de no poder o no querer. Y también de algo más incómodo: dejar de buscar atención en todos lados y empezar a construirla en lugares más seguros. En él. En lo que sí hace bien. En lo que sí es, sin tener que exagerarlo, probarlo o ponerse máscaras.

Porque cuando tu base está llena —de seguridad, de valor propio— ya no necesitas estar dando de más para que alguien te voltee a ver y la valide.

*Cambio de nombre por confidencialidad. 

04 Para continuar

The Bold Type -

Super chick flick, pero muy alineada con este tema: cómo buscamos validación en el trabajo, en relaciones y en quién creemos que deberíamos ser.

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51 ¿Qué tan fácil es tumbarte?